Zona Atletas |
5º IRONMAN DE COZUMELMuchos problemas me impiden estar en el pódium,
Esta era mi última prueba de la temporada. Los últimos 2 meses han sido de mucho sacrificio: ningún día de descanso con días realmente duros con mas de 8 horas de entrenamiento. Mucho sacrificio para llegar a tope a esta competición. Mi estado de forma era realmente bueno. Había mejorado en natación y también en bici y carrera. Los últimos 10 días estaba tan fino que me encontraba al límite de ponerme enfermo, tanto que el miércoles anterior enferme con una gastroenteritis que me tuvo en cama todo el día con serios problemas intestinales. Por suerte el jueves ya pude volver a la normalidad. El día de la prueba parecía que todo estaba perfecto. Hice la mejor natación de mi vida Salí con varios de los favoritos y no muy lejos de los primeros, a solo 3 minutos. Hice la transición todo lo rápido que pude y adelanté a todo mi grupo. En el km 5 me adelanta Rudger Beke que era el gran favorito. Esto me dio un subidón pues pensaba que él iba por delante. No podía dejarle escapar y seguí su ritmo hasta alcanzar a los primeros en el km 40. No me lo podía creer, en esos momentos estaba liderando un Ironman. Beke sigue forzando el ritmo y se va hacia delante. Yo decido ser más conservador y mantener el ritmo de los otros dos favoritos, Bayliss, y Zemtsev. Por el km 80 mi estomago me empieza a dar problemas. La tripa se me hincha y empiezo a vomitar el liquido que bebo. Por el km 120 mi ritmo empieza a decaer. Mi tripa hinchada no me permite mantener un buen ritmo. Vomito y no consigo asimilar todo lo que necesito. Mis fuerzas no son las mismas mismas y noto que lo del Mierocles me ha dejado tocado. Empiezo a perder posiciones, soy incapaz de mantener el esfuerzo. Mis últimos kilómetros son un calvario. Desmotivado pierdo posiciones y estoy al límite de la retirada. En esos momentos difíciles se me pasan por la cabeza uno de los mensajes de ánimo de los últimos días. Mi amigo Javier Alvares me recordó que había casi 200.000 niños de PRONIÑO que me apoyaban. Proñiño es una ONG que tiene Telefónica en Sudamérica para escolarizar a niños explotados para trabajar. Termino el ciclismo y comienzo mi mejor prueba que es correr. Mi ritmo es muy bueno pero en el km 5 tengo que hacer la primera parada para ir al baño. A pesar de ello mi paso por el km 10 es muy inferior a 40 minutos. Poco después vuelven los problemas de estomago y tengo que volver a parar. Entre el kilometro 15 y 21 apenas puedo correr. Retorcijones y problemas de estomago que obligan a parar continuamente para buscar un baño o en el peor de los casos unos arbustos. Pierdo muchas posiciones y ya estoy totalmente fuera de carrera. Pero de nuevo vuelvo a acordarme de esos 200.000 niños de PRONIÑO y a pesar de todo decido seguir adelante hasta que no pueda dar un paso. “No me rendiré tan fácil” Ya no podría hacer la carrera que soñaba, conseguir el resultado para el que había entrenado y el pódium para el que estaba listo. No es fácil seguir luchando cuando las cosas no van bien. Después de tanto entrenamiento y sacrificio es muy duro seguir adelante compitiendo por algo peor de lo que uno merece. Seguí adelante dispuesto a acabar en el puesto que fuera. Por suerte los problemas disminuyeron y los últimos 20km los pude hacer sin tener que parar. Remonte puestos y conseguí entrar en la meta en 5º puesto, lo que supone una alegría para mí. Es menos de lo que esperaba y para lo que estaba preparado, pero sin duda es una recompensa a mi sacrificio en el día de hoy por no rendirme y un gran premio a una jornada con tantos problemas. Solo haber conseguido terminar ya era motivo de alegría y hacerlo en un puesto de honor cuando unas horas antes estaba prácticamente fuera de carrera es para mí una gran satisfacción.
|









